Obras – Serie Montserrat

La idea o intención es la misma que la de Burriac. Montserrat tiene una larga tradición artística y espiritual que resulta prácticamente desconocida en Cataluña. Parece extraño, ya lo sé. Sólo decir que esta tradición es más antigua de lo que pensamos y tiene puntos muy destacados, como es el caso del romanticismo alemán, impulsado por Wolfang Goethe que veía en Montserrat un centro de espiritualidad mayor, al margen de los monjes benedictinos. Modernamente Montserrat ha sido sede de varias operaciones, por parte de Joseph Beuys uno de los padres del arte conceptual, maestro que ha enseñado a muchos pintores todavía vivos como Baselitz o Lupertz. Montserrat también constituye un lugar de inspiración permanente por uno de los mejores pintores actuales, como es, Sean Scully que incluso ha llegado a exponer.

Yo voy a menudo a pie por Montserrat, resiguiendo sus caminos, desde Collbató a Sant Geroni por el camino de Las Baterías y por Sant Joan, contemplando un espectáculo casi inaudito. Observo las piedras y las plantas que allí se hacen. Hago muchos dibujos de lo natural que una vez en el taller me sirven para hacer cuadros, de una manera parecida a lo que hago con Burriac. Estos cuadros son pues, muy sencillos, me sirven para serenarme de otras ocupaciones más arduas. Con todo, debido en parte a la tradición de la montaña, también me sirve como fuente para crear otro tipo de pintura más interiorizada.