Obras – Paisajes vacios

La idea del vacío siempre me ha atraído. Su intento de plasmación ha sido una constante a lo largo de los siglos.

Estas pinturas mías son más bien abstractas, o en todo caso, no representan nada en concreto. Son sólo pinturas y como tal quiero que sean entendidas.

La no representación de ninguna cosa concreta se entiende como vacío, pero el vacío puede tener materia, una gran densidad; como el color oscuro que rodea los anacoretas de Ribera.

De todos modos, al pintarlas no tenía nada en la cabeza, nada preciso, sino que iba haciendo e iba tomando decisiones mientras pintaba el cuadro.