Pintura en muy mal estado de conservación. Quizá sufriera un incendio, o en todo caso, ha estado muy cerca de una fuente de calor.
Como consecuencia del calor la pintura se contrajo, arrugándose o desprendiéndose del apoyo. Por suerte no cayó demasiada capa pictórica, pero lo que quedó resultó muy dañado, como podemos observar a la fotografía.
Las operaciones seguidas fueron las siguientes:
Consolidación de la capa pictórica, allanarla dentro de lo posible, eliminación de anteriores restauraciones, eliminar barnices antiguos y deteriorados y posterior limpieza; masillar los puntos donde faltaba pintura y retoque, igualar la pintura con el color original, volver a empañar el apoyo y barnizado final para su protección